Bajo el título de El tártaro de las estrellas se agrupa un puñado de cuentos de muy diversa entonación, escritos entre 1985 y 1992. Cada uno con su propio estilo, todos ellos ilustran pasajes de la vida de escritores y artistas "aficionados todos a lo insólito y lo exquisito". No pretenden, sin embargo, erigirse en fieles documentos biográficos, sino que entremezclan lo verídico con lo inventado, la artificiosidad con la jerga. Para el autor, el cuento "es la poesía de la prosa. Debe tener intensidad dentro de la narratividad. Ofrece sólo un fragmento, pero lo exalta". Acertada elección para las vidas aquí recogidas: unas desdichadas, otras idealistas, pero todas merecedoras de esa exaltación propia del relato breve