Al igual que en los cuadros de Canaletto, Esther Tusquets efectúa en esta obra una amalgama de realidad y ficción, memoria y fantasía, en cuatro cartas, escritas por la protagonista a otros tantos personajes a los que en distintos momentos de su vida ha amado. Y donde pretende reflejar no sólo su evolución personal, sino los cambios sociales y políticos que van desde el final de la guerra civil hasta poco después de la muerte de Franco. 189 páginas.