Juan es ahora un filólogo joven decidido a disfrutar con alegría de su etapa de soltería y que, ya hace años, salió del armario. Pero no hace tanto que decidió autoproclamarse maricón -nada de gay ni homosexual- y reivindicar la dignidad de este término autóctono tan maltratado por la fiebre de lo políticamente correcto. Una refrescante y simpática visión del mundo homosexual. 200 Págs.