A finales de los años 50, un solitario adolescente barcelonés descubre en un cine de barrio las verdades de una sexualidad anómala. Este segundo volumen de memorias de Terenci Moix abarca el período 1956-1962 y muestra la caída de aquel niño disparatado del primer volumen en el infierno de la búsqueda de la identidad personal, cultural y erótica. 623 páginas.